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Capítulo 3: “Temores”
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El reloj marcó las 16:30 hrs. de aquel día viernes. El trabajo en la cafetería como buen viernes, a medida que pasaba las horas aumentaba, era por eso que no le quedó más que suspirar cansado… ese par nunca entendería… tenía a su amigo al teléfono y a su pareja mirándole molesto.
- y como va todo?
- de maravilla, gracias
- tu madre?
- mucho mejor, me visita y la visito seguido
- entonces su enfermedad ha mejorado?
- si, pero el doctor nos ha advertido no confiarnos, así que me ha tocado discutir con ella cuando se esfuerza demasiado
- no puedes tenerla en cama todo el día
- pero si no hacemos eso, el problema es que le da por arreglar el jardín, imagínate que se ha querido subir a una escalera para podar un árbol de más de tres metros!!
- Mikael te estoy hablando!
Mikael cubrió con sus manos el trasmisor del auricular del teléfono y volteó hacia su pareja:
- estoy ocupado, espera
Y volvió a la conversación telefónica.
Andréu bufó, había salido antes del trabajo, se encontraba en la cafetería del edificio para acompañar a su pareja, y este que hacía? Estar pegado al tonto teléfono, charlando con el idiota ese. Gruñó y se acercó más a Mikael, específicamente a la espalda de este.
Se encontraban en una esquina de la cocina, alejados de quienes trabajaban en ella.
Y sin importarle incomodar a su pareja, Andréu se aferró a su cintura y lo atrajo hacia su cuerpo abrazándolo desde la espalda… ahora podía escuchar casi perfectamente la conversación, así que si el cretino ese le hacía algún tipo de insinuación a Mikael, se adueñaría del teléfono para poner al menor de los hermanos Mackalister en su lugar.
Sonriendo e ignorando los golpes (suaves) que Mikael le daba con la mano libre sobre sus manos para alejarle, comenzó a depositar pequeños besitos en el blanco y apetitoso cuello de su amado, aferrándolo con mas fuerza. Mikael optó por no despegarse a Andréu, le sabía tarea casi imposible, así que decidió concentrarse en su amigo, quien ajeno en tener un segundo receptor en la conversación, seguía con su charla.
La cafetería que albergaba la cocina donde se encontraban, era administrada actualmente por Mikael , cafetería del edificio que pertenecía a su familia y albergaba gran parte de los negocios de esta.
Mikael en menos de un año y con la ayuda de su madre, habían hecho de la cafetería prácticamente un restaurante, que ocupaba casi todo el primer piso del edificio y estaba encargado del almuerzo de los trabajadores de la empresa y de cualquier comida, aperitivo y hasta postre que cualquier persona, fuera o no trabajador del edificio, quisiera tener.
Mikael suspiró… y a pesar de todo eso ni Michel ni Andréu entendían. El primero le llamaba en horas de trabajo y el segundo, al estar tan cerca de él, se escapaba a penas podía de su oficina y se le pegaba (literalmente) , mientras él intentaba trabajar.. suspiró intentando ignorar el pequeño mordisco que su malcriado amante acababa de dar en su cuello…y sonrió suave, a pesar de lo molestoso que podía ser Andréu, mentiría si decía que no disfrutaba de la compañía de su pareja… perdido en sus pensamientos, creyó escuchar mal las palabras de Michel y desconcertado le consultó:
- Qué decías?
- Te preguntaba por Jonathan
Andréu dejo de restregarse cuan gato sobre la espalda de Mikael, para poner mayor atención a la conversación
- Nunca preguntas por él, por qué ahora?
Si hubiesen estado frente a frente, Mikael hubiese visto el fastidio e incluso molestia en el rostro de Michel, quien se controló y optó por ser sincero con Mikael.
- Para ser sincero no me interesa nada de él, pero mi hermano está comprometido y me ha comenzado a inquietar la posibilidad de que vuelvan a encontrarse.
Andréu pudo sentir la tensión en el cuerpo de Mikael y sonrió: Michel había cometido un grave error…
- ¡¡En primer Lugar, Jonathan no hizo nada malo y si ocultó su sexo, fue para protegernos a Andréu y a mí. Y en segundo lugar, tu hermano, el perfecto y prejuicioso señor Mackalister, fue quien mandó a esos mastodontes a darle una paliza a Jonathan, por si se te ha olvidado, y Jonathan dejó la ciudad y estoy seguro no tiene ninguna intención de volver a ver a un sujeto como tu hermano!!!
- Mikael, no te enfades- replicó preocupado Michel - solo es una inquietud de mi parte, una simple pregunta
- Por favor Michel, él no le va a buscar, tu hermanito no puede estar con la paranoia de que Jonathan intenta algo en contra de él, es absurdo.
- No he dicho eso solo que… olvídalo, tienes razón, es absurdo. Sabes que Jonathan no es del todo mi agrado, pero si tiene tu cariño es por algo y si tu confías en él, yo puedo estar tranquilo.
- No es lo que yo piense, tú le conoces también, él siempre fue amable contigo y
- Si, si, tranquilo, olvida mi tonto comentario
- Me estás diciendo que crees que Jonathan quiere perjudicar a tu hermano y me pides que lo olvide!
- No he dicho eso, y no es que crea que quiere perjudicarle pero… Michel se mordió el labio, no podía decirle a Mikael que no era que temiera que Jonathan buscara a su hermano, lo que temía era justo lo contrario, porque en la última conversación o mejor dicho discusión con Roy, lo que Michel había visto en el rostro de su hermano, le hacía pensar que lo que éste aun sentía por ese sujeto no era algo sin importancia… y temía su hermano arruinara todos sus planes por alguien como Jonathan… era un temor que con el paso de las semanas extrañamente iba en aumento…
La conversación terminó, para alivio de Michel, con un Mikael más relajado. Habían optado ambos por cambiar de tema y que Andréu se dedicara a atacar con pequeñas cosquillas a Mikael, había terminado por relajar a este… sin saberlo, pensó orgulloso Andréu, Michel le debía una ^^….
Michel optó por olvidar el tema, de todas formas, creía en el correcto juicio de Roy y aunque se esforzara en imaginarlo, veía como un imposible algún tipo de relación entre su hermano y ese sujeto, simplemente no podía siquiera imaginarlo…
Pero unas horas más tarde… el, quizás injusto, destino cumplía parte de los temores de Michel….
- Jonathan…. Lo susurró, tan despacio, tan quedo, que ni siquiera él pudo escucharse.
*********
“
- Cuando sea grande, me compraré un perro San bernardo
Kassandra puso los ojos en blanco:
- En primer lugar, ya eres grande, tienes más de…
- eeeeeeeeepaa!! Nada de andar divulgando mi edad mocosa atrevida!!
- No me digas mocosa…
- Ya ya, está bien, renunciaré a mi hermosos sueño de tener un perro San bernardo
- Eres incapaz de cuidar una planta y vas a cuidar un perro, tonta
- Aaah! Mira quien habla, la maniática del orden, la que se pone a llorar si le cambian la pasta dental de lugar
- Eso no es cierto!!
- Claro que lo es, te pones a hacer pucheros y pataletas, te he escuchado
- Pues no cambies mis cosas de lugar
- Las cambio si me da la gana, también es mi baño!!
- Pero
- Pueden dejar de discutir tonterías y escoger por fin que estúpido reloj van a comprar!
Estrella estalló en carcajadas, adoraba hacer rabiar a Kassandra, quien la miró molesta, para luego mirar, con un poco de vergüenza, a la vieja Mona y señalar un reloj negro y económico, que lucía a vista de los clientes, junto a otros 15 en el escaparate de aquel local comercial…”
Acarició con la punta de los dedos el vidrio del escaparate… era gracioso… y quizás hasta cruel… aquel reloj que lucía en el escaparate, era casi idéntico al que comprara junto a Estrella y la vieja Mona hace ya años… no podía ser el mismo modelo… demasiados años… y también demasiados años para recordarlo como era exactamente… inevitablemente asoció sus pensamientos a Andréu.. como ese reloj, ya no podía ser el mismo…y no podía confiar en los sentimientos de éste, si estos fueron débiles en un pasado… como creer en ellos ahora?...pero a diferencia del recuerdo de ese pequeño objeto, sus recuerdos junto a Andréu eran tan nítidos, como el amor que sintiera por él…
Aquel reloj hace años que dejó de funcionar, y como todo objeto inservible, había ido a parar al tacho de basura…. Estrella no tardó en regalarle con su propio dinero otro, hiendo ambos a un centro comercial para comprarlo… desde que Estrella murió, no había vuelto a comprar uno para sus uso personal, aquel detalle le hizo pensar que habían muchas cosas que dejó de hacer desde la muerte de su amiga… y simplemente, porque su recuerdo le era doloroso… su corazón agradecía ese amor desinteresado que ella le profesaba pero... de verdad que dolía no tenerla mas a su lado… y dolía aun más, tomar conciencia de que nunca pudo amarle como se lo merecía… a ella… a Gabriel…
Perdido en sus pensamientos, no reparó en la mirada que ya hace minutos se encontraba presa de su figura…
Podía sentir los fuertes latidos de su corazón… era irónico, podía sentir con abrumadora claridad el fuerte palpitar de este golpear su pecho con tanta fuerza como ese sentimiento lacerante, de amar sin ilusiones, de amar un imposible… porque nunca podría unir su vida a esa persona, porque aquella amada mujer no existía, porque su futuro junto a ella era tan imposible… como arrancarse ese amor del pecho…
Cerró los ojos, su razón exigiéndole se marchara de aquel lugar, solo tenía que retroceder, no podía seguir paralizado, solo tenía que dar la media vuelta y retroceder, atravesar en el semáforo a sus espaldas. Su mente ya tenía toda la imagen trazada de lo que debía hacer: voltear, caminar no más de 3 metros y atravesar a la vereda frente a él… solo unas cuadras más y encontraba su auto… solo unas cuadras más y podría hacer como si nunca le hubiese visto, como si esa figura, esa persona frente a él, no existía y era solo un recuerdo, un hermoso y doloroso recuerdo…
Podía marcharse.. solo la tonta casualidad nuevamente le torturaba así, pudo haber atravesado en el semáforo a sus espaldas, pero decidió seguir caminando hasta el siguiente cruce…cruel casualidad… apretó con fuerzas la manija de su maletín y de verdad que decidió girar, alejarse… pero su cuerpo se negó, el latir de su corazón solo aceleró más y aunque su cabeza le gritó que no, se encontró caminando hacia él…
Minutos paralizado observándole, ignorando todo a su alrededor..y ahora se sentía nuevamente paralizado, sin poder controlar su propio cuerpo… se acercó a él, a ese hombre…Jonathan… no sólo podía pensar en su nombre, ahora se sentía incluso capaz de decirlo, y se sorprendió deseando horrores hacerlos, decir su nombre, hacer que esos ojos verdes se voltearan a él y ver en ellos ese amor que su corazón herido creía también fue una ilusión... una mentira… y logró salir de su especie de ensoñación, al sentir y tomar conciencia del rechazo, porque así lo veía y lo sentía… nunca le buscó, nunca respondió a sus sentimientos como él lo deseaba, esa persona nunca le amó…
Se paró junto a él, a su costado derecho.. y dolió que le fuera más interesante los relojes del escaparate que su presencia justo junto a él… Jonathan aun no reparaba en su persona, seguía con la mirada fija en esos tontos relojes, ajeno a él… quizás como siempre fue…
Jonathan sintió un leve mareo, su cabeza comenzó a doler y esa sensación molesta de hambre, que su cuerpo más repuesto comenzaba a experimentar, le estaba casi desesperando… abandonó el recuerdo de Estrella y volvió a la realidad, reparando en una presencia a su lado… Pensando entorpecía el paso o la vista de algún transeúnte, se apresuró a levantarse. Se afirmó con la mano derecha sobre el vidrio del escaparate y se levantó disculpándose.
- lo siento yo… Abrió los ojos sorprendido.. al reconocer perfectamente al dueño de aquel rostro…Y Roy vio dolido, temor en esos verdes ojos…
- lo siento…
Antes de que Mackalister pudiera replicar, Jonathan ya había girado y a paso veloz intentaba huir de ese lugar, huir de ese hombre… su corazón se agitaba violento y la sensación de suciedad que la noche pasada con Andréu le había provocado, volvía haciéndose casi intoxicante…. No podía verle, no podía siquiera osar mirarle, no cuando los recuerdos de su pasado, los sucios recuerdos, sus pecados, estaban tan presentes desde el regreso de Andréu a su vida…logró tranquilizarse antes de llegar al cruce. Y La luz roja del semáforo detuvo su caminar.
Estaba seguro que no le seguiría, Roy no se rebajaría a ir tras él…
El mareo volvió y un dolor agudo comenzó a golpear sus sienes… necesitaba beber un poco de agua, necesitaba comer algo aunque terminara devolviéndolo y necesitaba más que nada dormir, alejar de su cabeza y su corazón a Roy y de su cuerpo y su conciencia, la pasada noche con Andréu…
La luz roja se le hizo eterna… y cuando esta cambió, sintió un benevolente alivio… que un violento agarre a su brazo derecho simplemente evaporó.... volteo asustado, para encontrar en el rostro de Roy aquello que le había hecho huir sin reparar mayormente en sus ojos… su desprecio, la mirada de Roy estaba cargada de desprecio, así lo sentía y así lo creyó Jonathan…
Las personas que se encontraban esperando la luz verde, atravesaron la calle y más de una observó la escena.
Roy le tironeaba alejándole del cruce
- suéltame…Jonathan casi murmuró, más asustado por la mirada fiera que por el violento agarre.
Roy reaccionó, le soltó brusco y su mirada se suavizó… había perdido el control al verle huir de él.
- odio que hagan eso- apretó con fuerza la manija del maletín que cargaba en su mano derecha y le miró a los ojos – odio que me dejen con las palabras en la boca. Creo que somos dos personas adultas y no es necesario este tipo de reacción infantil de tu parte, ni siquiera dejaste que dijera un mísero saludo!!
Jonathan le miró sorprendido… el reproche de su voz le desconcertó… pero logró controlarse, a pesar del dolor en su cabeza.
Aun seguían cerca del cruce y Jonathan se preguntó si Roy estaba consciente de que estaban montando una escena.
- Roy yo
- Mackalister, Mackalister para ti.
Roy se apresuró a corregirle y se sintió a los segundos estúpido por ello, pero Jonathan bajó la vista apenado… claro, él no tenía derecho a decir su nombre, ese privilegio era solo de ella, de Kassandra….logró volver a levantar la mirada, para enfrentar esos azules ojos, ignorando el dolor de su ya cansado corazón.
- Discúlpeme señor Mackalister, no quise ofenderle con mi reacción, solo que pensé era lo más adecuado
Roy se desconcertó ante sus palabras y el tono de voz…y dolió ver esos ojos apagados, sentir esa barrera intangible que de pronto se hacía demasiado evidente, barrera que siempre había estado ahí, entre los dos… ahora la podía hasta palpar… pero logró controlarse, recuperar la compostura, detener cualquier acción que su cuerpo nuevamente contra su voluntad quisiera realizar… podía saltar la distancia, abrazarlo fiero.. no…. Se controló… y volteó dándole la espalda…comenzando a caminar.
- te invito un café, hablemos como las personas adultas que se supone somos.
- No, gracias.
La respuesta llegó tan veloz, que el mismo Jonathan se sorprendió de ello, pero prosiguió, observando la amplia espalda de Roy, quien había detenido sus pasos al oírle.
- no tenemos nada de que hablar , discúlpeme por haber arruinado su día, le juro no fue mi intención.
Jonathan volteó y agradeció que el semáforo estuviera señalando el paso de peatones. No corrió, a pesar de desear hacerlo, caminó a paso lento, repitiéndose que todo estaba bien, pronto volvería a su apartamento, pronto se alejaría de Roy, no, del señor Mackalister, él no tenía derecho de pensar ni pronunciar su nombre con tanta familiaridad.
Roy sonrió suave. Reconocía ese tono de voz, lo conocía perfectamente. Era el mismo tono que ella usara con él en un principio cuando le huía, cuando fingía que le era desagradable… él conocía ese tono, conocía esos ojos, esos labios, esa piel…pero… borro su sonrisa…
- Maldición!!
Y exclamó molesto, se soltó un poco el nudo de la corbata y apretó con mayor fuerza aun la manija del maletín, ignorando el dolor en la palma de su mano que dicha acción le provocó.
****
Cerró los ojos mientras se dejaba caer abatido sobre la banquita de aquella pequeña plaza, que se encontraba a diez cuadras del centro comercial… se sentía agotado… había comenzado a sudar frío y aunque apretara la manos en puños estas no paraban de temblar… sonrió triste.. secuelas del sábado anterior, su cuerpo aun rechazaba sus intentos de normalizarse y cuando por fin creyó lo estaba logrando, la presencia de Roy, su mirada, sus palabras duras, terminaron por dejarle de la misma manera que volver a ver a Andréu le había provocado. Era patético que dos personas pudieran hacer eso con su cuerpo, no les bastaba romperle el estúpido corazón, sino también tenían que mostrarle lo débil que era…
Si Estrella estuviese viva, de seguro como mínimo le abofeteaba por reaccionar así.
El dolor en su cabeza aun no se marchaba, sentía a cada segundo iba en aumento. Tenía la boca seca y ahora no se creía capaz de caminar hasta la estación de metro más cercana… pero no podía dejarse abatir.. no podía permitir que su cuerpo reaccionará así… tenía que controlarse… solo necesitaba unos minutos de descanso… había pasado por situaciones peores, había lidiado toda la vida con sus culpas, con sus pecados, con el desprecio de otros… así que no debía importar el desprecio de esos ojos azules, no debía importar el recuerdo fresco de las manos de Andréu recorriendo su cuerpo…nada de eso debía importarle, solo retomar su vida, su tranquila y normal vida, para terminar sus días aferrado a la cintura de Estrella, durmiendo eternamente a su lado.
No supo visualizar el paso del tiempo.. respiró hondo, mantuvo sus ojos cerrados, apoyando sus manos sobre sus rodillas, la cabeza baja.. intentando recuperar fuerzas…
***
- en qué piensas?
- Hombres!!, es increíble, creen que por casarse con uno tienen derecho hasta de meterse en nuestros pensamientos!
Esteban miró desconcertado a su futura esposa, pero con ya tanto tiempo de relación (para los estándares de ambos), debería estar acostumbrado a ese tipo de respuestas.
- sólo era una pregunta para entablar conversación
- metido
- Catalina!
La mujer sonrió y le dio unos golpecitos suaves en la cabeza con la palma de su mano. Esteban bufó, odiaba que hiciera eso, le hacía sentir como un mocoso, que no era, aunque todos a su alrededor le dijeran lo contrario. Por favor tenía ya 24 años, no era un mocoso!!
Se encontraban en el departamento que compartían hace ya 5 meses, a pesar de no estar aun casados, pero solo Dios sabía todo el esfuerzo que había hecho para que Catalina, primero le aceptara y segundo decidiera unir su vida a él a través del santo matrimonio.
- y tu? Por qué tienes esa cara de bobo
- nos vamos a casar!!… Esteban sonrió radiante, mientras se levantaba del sillón , quedando parado frente a su futura esposa, que le miró burlesca
- en serio?, no tenía idea
- Catalina!!!
- Ya no chilles, hablando en serio, pensaba en Jonathan
- Que pasa con él?
- Crees que acepte ser mi amante?
- QUE!
- Jajajaja, broma, de verdad me tiene preocupada
- No hagas ese tipo de bromas!!
- Esteban no chilles, estoy hablando en serio.
Dio golpecitos con su mano derecha sobre el sillón invitando a su pareja a tomar asiento. Esteban obedeció como buen niño y Catalina le sonrió suave:
- creo algo le ocurrió el sábado y creo tiene que ver con el matrimonio Clevel
- y qué relación podría tener Jonathan, un simple cocinero, con ese matrimonio de la muñeca de porcelana con el hombre de palo.
- No seas infantil, cuantas veces te he dicho que no le pongas sobrenombres a las personas
- Pero
- Pero nada, luego Rony te escucha y hace lo mismo
- Está bien, pero dime ahora que quieres que haga, no me estás contando esto porque sí.
La elegante mujer sonrió y acomodó sus cabellos, que en esta ocasión llevaba sueltos.
- quiero que preguntes a algún perrito faldero de los Clevel, o sea, a algún amiguito de tus padres que asistió a la celebración esa, qué fue lo que conversó Jonathan con el matrimonio.
- conversó con ellos?
- Sí, bobo
- y no has averiguado nada?
- Mis contactos sociales no se encontraban allí y no son unos metiches
- En serio? Le miró incrédulo.
- Bueno, he escuchado uno que otro comentario, pero no me la creo, Jonathan nunca me ha hablado de que tenía una hermana
- Él casi nunca habla de nada personal
- Es verdad, pero no me creo lo que me han dicho
- Bueno, está bien, si veo a alguno de los que asistieron a la fiesta esa (que vale mencionar que no tengo idea quien fue) le consulto.
- Tengo la lista de quienes asistieron
- Catalina!
- Que?
- Eso no es privado?
- Y?
- Eres una entrometi ahhh!
Catalina le tomó de la oreja derecha y comenzó a tirar de ella, era el “sano” remedio para acallar a su pareja.
Rony acababa de salir de tomar una ducha, como hacía luego de sus horas diarias de ejercicio, y les encontró montando una ya típica escena… suspiró divertido: y luego su madre se enojaba cuando alguien reparaba en la diferencia de edad. Si le trataba así, parecía que fuera su hijo o su hermano menor. Qué podía pensar quien le viera? Jajajaja… río divertido y se fue al cuarto que tenían destinado para él en aquel cómodo departamento, aunque no era ni la mitad del departamento de su padre, pensó con cierto orgullo.
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El latir de su corazón se había normalizado… y aunque creyó había pasado casi una hora.. realmente el reloj solo había avanzado 10 minutos desde que llegara a la pequeña plaza.
Aun mantenía su cabeza gacha y los ojos cerrados, por lo que el ruido de algo cayendo sobre la banca junto a él, le sobresaltó.
No levantó la cabeza, pero si abrió los ojos… podía sentir el fuerte aroma de la colonia que la persona frente a él usaba.. era gracioso, casi irónico, ese aroma y el de la colonia de Andréu eran casi idénticos… o quizás su cuerpo lo sentía así.
Roy se encontraba parado frente a él y lo que Jonathan sintió caer a su lado, era el maletín de Mackalister.
- eres imposible de tratar, sabes?
El tono de voz de Roy sonó cansado y Jonathan se estremeció al verle moverse frente a él. Mackalister se dejó caer sentado a un lado de un sorprendido Jonathan, que por fin había logrado levantar la cabeza, pero se negaba a mirar a la cara a quien ahora, sentado a solo unos centímetros de él, le observaba de pies a cabeza sin ningún tipo de reparo.
El maletín se encontraba entre los dos… Y Roy seguía mirándole con aire crítico.
- no luces bien
Finalmente habló el empresario, delatando cierto aire de preocupación en su voz.
Jonathan lucía pálido, unas gotas de sudor empapaban su frente.
Aunque pensaba que ir tras los pasos de Jonathan había sido una estupidez, no se arrepentía de ello. Tardó solo cinco minutos en decidir ir tras él. En realidad no lo había reflexionado, se encontró caminando por la calle que supuso Jonathan había seguido. Y a pesar de perderle de vista, cuando encontró aquella plaza, tuvo la certeza de que estaría en aquel lugar… y era quizás tonto o hasta patético, pero se sentía orgulloso de haber acertado… aunque nunca reconocería frente a él sentirse así por ello.
Jonathan finalmente le observó, pero no quiso enfrentar su mirada con la propia, solo miró aquel rostro y negó con la cabeza.
- no es nada, solo que no he tenido una muy buena semana
- no deberías vagar entonces
- no hacía eso, me dirigía a mi apartamento
Roy ignoró sus palabras y dejó de mirarle, para clavar su vista en unos pequeños árboles frente a él.
- Que haces para vivir?
Roy soltó la pregunta, que en sí guardaba tantas cosas… ¿qué era de su vida en esos meses?… ¿había alguien a quien le entregaba lo que a él le negó?.. ¿ensuciaba su cuerpo, como le había dicho en su última conversación haría si lo deseaba o necesitaba?.. se mordió el labio, para controlar la furia que de pronto comenzaba a sentir crecía en él con tan solo imaginar, que todo lo que su hermano le había contado de Jonathan era verdad…
- trabajo en un restaurante
- si trabajaras en ello, estarías a esta hora en el restaurante, no vagando por la ciudad
Roy le replicó sin mirarle aun y Jonathan lo observó sorprendido, pero de todas formas le respondió
- siento decepcionarte, pero tengo un trabajo decente, aunque no lo creas
Mackalister volteó la cabeza hacia él y le miró incrédulo
- tú?
Jonathan sonrió, cerró los ojos y acarició con ambas manos las sienes, apretando fuerte, intentando alejar el punzante dolor que se negaba a abandonarle.
- no le parece que ya he recibido suficiente humillación? - habló sin mirarle- creí ingenuamente que aceptar la paliza de esos hombres era suficiente para apaciguar su odio, señor Mackalister. Posó ahora su vista sobre él, enfrentando esos azules ojos, que le miraban sorprendidos.
- Golpe bajo- Roy habló fingiendo una sonrisa- un punto para ti, pero yo creo ya llevo dos.
- Estoy hablando en serio
- Yo también lo hago cuando te digo que no creo nada de lo que me dices, me mentiste en un pasado, por qué tendría que creerte ahora?
- Estoy cansado, quizás sea desestresante para usted discutir, pero para mí no lo es. ¡Nosotros no tenemos nada de que hablar, y le juro que no tuve intenciones de atravesarme en su camino!- Jonathan se encontró perdiendo el control, de pronto todo lo que deseaba gritarle a Andréu, toda la rabia que sentía contra él, se desataba proyectándose contra Roy… cansado de temer aquel regreso, cansado de lidiar con sus sentimientos simplemente estalló, levantándose de la banca, parándose justo frente al empresario que le miraba sorprendido.
- Dejé la ciudad, acepté esa paliza, te pedí perdón! Perdona, pero no sé que más debo hacer!!!
El brusco movimiento le mareó y estuvo apunto de caer de rodillas frente a Mackalister, pero este fue más veloz y lo detuvo afirmándolo desde los hombros.
- tonto, idiota! Siéntate! Roy le obligó a sentarse sin soltarlo de los hombros…
Jonathan respiraba veloz, estaba sudando demasiado para la temperatura actual y sus ojos se encontraban rojizos y perdidos.
- No sabes cuidar de ti, mira como estas! Roy le reprendió zamarreándolo un poco.
Jonathan sintió con humillación, como su cuerpo intentaba devolver lo poco y nada que tenía en él. Pero logró controlarse y soltarse del agarré de Roy que era firme, pero no le lastimaba.
Mackalister también se contuvo, estaba comportándose como un ex novio despechado, como si Jonathan le debiera algún tipo de explicación. No tenía derecho a cuestionar su vida, ni las decisiones que hubiese tomado.
- estoy bien solo, solo no he tenido un buen día… Jonathan sonrió triste…no tenía derecho a hablarle así al señor Mackalister, Roy no tenía la culpa de que ese sentimiento de suciedad le estuviera torturando, como tampoco podía reprocharle al empresario que no creyera en él. Mackalister le había entregado sus sentimientos y él, él le había devuelto a cambio mentiras, fingir ser alguien que aunque se esforzara hasta la locura nunca podría ser… y no solo porque su cuerpo lo delatara, aquello incluso se podía alterar (se dijo irónico), sabía que nunca podría ser aquella mujer, porque su alma no se sentía así… porque siempre quiso ser solo él, siempre quiso que Andréu le amara solo a él, como deseó Roy también lo hiciera.
Roy suspiró cansado y habló dejando su orgullo de lado, olvidando los reproches que le atormentaban:
- no tenías que dejar la ciudad, no era necesario, fue una exageración de mi parte. Y aquella noche, te juro que no fue mi intención que las cosas terminaran así, intenté detenerles, pero se escaparon de mis manos, nunca pensé fueran capaces de tratarte de esa manera- hizo un pausa- puedes no creerme, pero de verdad no pensé te tratarían así.
- No fue tu culpa… habló finalmente Jonathan, logrando por fin ordenar sus pensamientos, ordenar sus sentimientos… Roy no era Andréu, no podía ni siquiera osar comparar a ambos… y si se alejó de él, fue porque deseaba de verdad que pudiese ser feliz junto a una bella mujer, que le diera todo lo que sabía, él, nunca podría darle.
Roy le miró sorprendido, sintiendo como su corazón volvía a tomar una loca carrera…
- yo merecía eso y mucho más… no sabes el tipo de persona que soy, no sabes el daño que he hecho a quienes se supone debía proteger… Jonathan habló con sinceridad, compartiendo con Roy esas culpas que sentía nunca le abandonarían… había lastimado a Gabriel, a su amado Gabriel… había destruido la sonrisa de su hermana, ganado el odio de su sobrino, permitido que su querido Mikael cayera en las garras de ese desgraciado hombre… y se sabía y sentía el responsable de destruir su familia… cerró los ojos, intentando alejar esos amargos recuerdos.. de pronto sus hombros se sentían demasiado pesados… esas culpas y otras más atormentándole…
- tonto
Y esa simple palabra le arrancó de sus auto-tortura
- siempre he dicho que eres un tonto… Roy le miró cansado y sacó del bolsillo interior de su chaqueta un pañuelo de genero que ofreció a Jonathan. Este negó con un movimiento de cabeza, sorprendido ante el gesto.
- Como quieras. Roy habló un tanto molesto, guardando el pañuelo en su bolsillo
Jonathan usó las mangas de su chaleco para secar el frío sudor que cubría su frente.
Y se levantó, sintiéndose sorpresivamente aliviado. No dio ningún paso, se quedó de pie, junto a Roy, quien seguí sentado. El dolor de cabeza aun no le abandonaba, pero se sentía capaz de llegar a su apartamento, sus piernas no flaquearían.
- trabajo en un restaurante como cocinero- hablo sin mirarle, su vista fija en el aun claro cielo- el sueldo no es malo. Vivo en un pequeño apartamento que tiene lo necesario para sentirme cómodo. Esta semana no ha sido de las mejores, físicamente no me he sentido muy bien. Hoy mi jefe me permitió marchar antes por el mismo motivo. No deseaba volver a mi apartamento aun, por eso pensé en pasar a comprar algo, con un bonus que recibimos en el restaurante, a pesar de no ser fecha de pago.
Volteó para fijar su vista en Roy, quien le miraba y escuchaba sin entender a qué se debían esas palabras.
- de verdad, no han sido buenos días- Jonathan sonrió suave- pero volver a verte, aunque a ti te moleste, ha sido lo mejor que me ha pasado en estos meses. Cuídate mucho- Roy quiso decir algo pero Jonathan le detuvo- siento el tono con el que te hablé, injustamente creo proyecté en ti lo mal que me he sentido.
Se inclinó a modo de disculpas y lo observó recordando algunos de esos bellos momentos que compartió con ese hombre, aunque no vistiera como Jonathan, esos momentos eran suyos y se negaba a abandonarlos.
Roy habló, deteniendo la intención de Jonathan de voltear y marcharse.
- estoy comprometido
Jonathan le observó sin mostrar sorpresa en su rostro y le sonrió suave
Roy apretó los dientes, intentando ignorar el agudo dolor que esa sincera sonrisa produjo en él y prosiguió:
- no he fijado la fecha de la boda, pero espero sea en un par de meses
- te felicito, te lo mereces. Le habló con sinceridad Jonathan, Mackalister le sonrió con ironía, pero no replicó nada sólo un falso y escueto “Gracias”
- de verdad, te felicito
- y tu?
Roy volvió a sorprenderle, Jonathan creyó la conversión terminaba allí, pero Mackalister se levantó, tomando el maletín con su mano derecha y le miró con seriedad:
- y tu? Estás con alguien?
Se sintió patético al hacer la pregunta, pero no mostró ningún tipo de interés en ella, para Jonathan llegó como una pregunta sin importancia.
- no, no estoy con nadie. Le respondió bajando la vista.
- Deberías pensar en enderezar tu vida. Habló serio Roy comenzando a caminar, pero deteniéndose a unos pasos, porque Jonathan no caminó tras él.
- Te espero, vamos
Jonathan se desconcertó, pero caminó hasta Roy… y juntos abandonaron aquella placita.
Salieron a la avenida principal, la calle por la cual Roy caminaba cuando le viera cerca del escaparate. Mackalister volvió a hablar.
- tener una relación decente con una mujer, casarte y formar tu propia familia.
No le miraba, mantenía su vista hacia el frente.
- deberías hacer aquello, Jonathan
Lo miró a los ojos y Jonathan apartó la vista, sintiendo que era capaz de perderse en esos ojos.
- eso no es para mí Roy
No replicó por la manera en que le llamó, es más, Mackalister se estremeció al reconocer que adoraba oír su nombre ser pronunciado por esos labios.
Y Jonathan le sonrió suave: pero gracias por preocuparte.
- como te sientes? Preguntó fingiendo poco interés Roy mientras consultaba la hora de su reloj de pulsera.
- Mejor- Respondió Jonathan.- es solo un malestar estomacal, sin importancia.
El dolor seguía, aun estaba pálido, pero el mareo le había abandonado.
- Tengo mi auto a unas cuadras, puedo llevarte. Ofreció Mackalister, desconcertando nuevamente a Jonathan, quien amplió su sonrisa. Había olvidado lo amable que Mackalister podía llega a ser, a pesar, de que estaba seguro, solo quería alejarse lo más pronto posible de él. Así debía ser, así tenía que ser, le recordó su conciencia.
- No es necesario. Cuídate mucho.
Volteó hacia su derecha y continuó con sus pasos. Roy volteó casi al mismo tiempo, pero en dirección contraria a la que Jonatan tomó.
- Tu también…
Se estremeció al oírle… pero esas palabras solo le ayudaron a tomar más fuerzas… su bello Roy había encontrado a una mujer a quien amar, a una mujer que le daría la hermosa familia, la limpia relación que él merecía… y de verdad, le deseaba lo mejor.
Mackalister aceleró el paso, luchando contra el deseo de nuevamente ir tras él… se mordió el labio, era una costumbre que no le pertenecía, pero últimamente la realizaba a menudo para acallar las palabras que sabía no debían salir de sus labios… como ese “te amo” que le seguía torturando.. aquel “te necesito” que le despertaba agitado cada noche en que su recuerdo le quemaba…
Estaba bien, quizás más delgado, pero no menos bello.. decía tener un trabajo decente, decía estar solo… era gracioso que saber aquello tranquilizara su pecho… su celoso corazón… podía seguir tranquilo, sus dudas habían hallado respuestas… Jonathan estaba bien, lejos de él, pero bien… no le necesitaba, aunque doliera aceptarlo…
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Eran dos amores diferentes, “pero igual de dolorosos” replicó su conciencia, haciendo pensamientos el sentir de su pecho… Andréu era oscuro, frío y hasta cruel… Roy era transparente, cálido, amable, pero inalcanzable…
Agradeció no le pidiera dejar la ciudad, se le haría muy difícil empezar nuevamente.
Imaginó solo asuntos puntuales de negocio traían a Roy Mackalister a ese lugar..
Debía reconocer, que cuando dejó la ciudad anterior, pudo ir a un lugar más alejado pero, independiente de la distancia física que los separara, existía ya otra distancia casi abismal entre los dos, producto de los distintos tipos de vida que ambos habían llevado.. él tenía sus manos , su cuerpo manchados… y Roy… Roy era una bella persona cuyo quizás mayor error, era haber posado sus ojos en alguien como él..Así que no importaba los kilómetros o metros que les separaran, aquella intangible distancia nunca desaparecería.
Tomó un bus de la locomoción colectiva, que en menos de media hora le llevaría de regreso a su apartamento… a pesar de sentir que su cuerpo mejoraba, temía aquel encierro de los vagones del metro le devolviera los mareos.
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Arrojó sin violencia el maletín sobre la amplia cama de su cuarto de hotel. Se sacó la corbata y la arrojó junto al maletín.
Caminó hacia el lujoso baño, sacando las piezas de ropa de su cuerpo y arrojándolas al piso sin mayor cuidado, su reloj de pulsera cayó junto a su camisa…
Cuando la tibia agua de la ducha cubrió su cuerpo, reparó en la palma de su mano derecha, estaba levemente lastimada y le causaba un pequeño, pero molesto dolor que recién en esos momentos le prestaba atención. Imaginó el responsable era aquel pesado maletín y sobre todo la fuerza que usó para apresar su manija… fuerza en la que tampoco reparó… pero podía decir con exactitud cuales eran los colores de la ropa que Jonathan usaba, podía decir con exactitud cuantas suaves sonrisas esos labios formaron para él.. y podía encontrar aquella plaza con su banquita, mejor de lo que podía dar con el propio hotel que le albergaba… pero… ya lo había decidido, fijaría su boda para más tardar dentro de dos meses y abandonaría la ciudad esa misma noche, dejando los negocios de su madre en manos de los abogados de esta. No pensaba volver, no debía hacerlo, más que por asuntos puntuales y alejado de aquel centro comercial, de aquella placita… alejado de aquella persona… sonaba cobarde?, no, solo sonaba racional, no había nada más que conversar, no debía volver a verle, o quizás nuevamente iría tras él y… ¿para qué?, si él no le necesitaba.
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Cuando colocó su cabeza sobre la almohada de su cama, el mareo regresó y tuvo que cerrar fuerte los ojos para soportarlo… pero a los segundos se sintió caer en una especie de inconciencia, donde el azul amado de aquellos ojos, le absorbía hasta darle tranquilidad… Jonathan durmió tranquilo, por primera vez desde que Andréu dejara su apartamento aquella mañana de martes.
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Aquel día sábado el restaurante no tenía ningún evento, así que Jonathan lo ocupó para ordenar su apartamento y salir de compras al supermercado más cercano. Que se encontraba solo a 15 minutos a pie desde su apartamento. Y por la noche, se animó a llamar a Mikael, a pesar de haber sido también él, el último en llamarle, pero imaginaba Mikael estaba muy ocupado con la cafetería… mientras escuchaba el tono de marcado, recordó que uno de los empleados del viejo Arthur trabajaba junto a Mikael… y aunque Jonathan se decía que no debía ser tan exigente, no podía evitar sentirse dolido al no recibir ni siquiera una insinuación para trabajar en la cafetería… pero imaginaba Mikael no le invitaba, porque tanto su pareja como su hermano mayor no lo permitían… sonrió leve, mientras escuchaba el saludo de Mikael…no podía culparles por no quererle cerca…
Hablaron solo por 5 minutos, Mikael se encontraba muy atareado.
Jonathan no le contó nada de lo que había pasado aquella semana y cuando acabó la llamada, reconoció con cierta tristeza, que su Mikael ya no le necesitaba… hace meses que aquello le inquietaba y quizás, como su ánimo aun no volvía a la normalidad, sentía y creía era la realidad. Él no tenía nada más que dar a Mikael, su compañía y cuidado y hasta el amor que sentía por él, eran insignificantes comparados con lo que su familia real, su pareja, podían darle… pero ello no debería causarle pesar, ahora podía estar tranquilo, su sobrino junto a Mikael construían un bello futuro y vivían un bello presente y aquello era lo único que debía importarle. Era egoísta de su parte querer formar parte de aquel presente y futuro, porque… observó su figura reflejada sobre el espejo de su cuarto…porque no lo merecía… sonrió quedo… ahora podía aceptar el sueño eterno tranquilo, porque a quienes consideraba su familia, se encontrarían bien…
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El domingo por la mañana recibió la visita de su amiga, acompañada por su hijo y la nana de este, una mujer de unos 50 y algo años que prácticamente era la segunda madre del caprichoso adolescente.
- con mamá, hemos decidido comer lasaña el día de hoy
Jonathan sonrió un tanto desconcertado ante el peculiar saludo de Rony, quien a penas entró al apartamento se dejó escuchar. Aceptó los paquetes que la nana le tendía y saludó al muchacho.
- buenos días para ti también
- a eso, buenos días. El muchacho hizo un ademán con la mano restando importancia al saludo y agregando:
- lasaña con mucho queso
Catalina arrojaba sobre el sillón una serie de vestidos, demandando Jonathan le ayudara a escoger el mejor. Aun no decidía que usaría para su importante despedida de soltera…. Jonathan sonrió, sintiéndose renovado de nuevas energías y capaz de lidiar con esas encantadoras (para él) personas.
- no te metas en mi refrigerador Rony
El aludido para varear ni caso le hizo y siguió de cabeza metido en el mediano aparato, buscando algo interesante que comer. Para su desgracia no había ningún plato extravagante o normal, como acostumbrara a manejar Jonathan, sobre todo cuando le visitaban.
- mamá no le llamaste avisándole que vendríamos!! Le reprochó a su madre.
Catalina suspiró, sino fuera por todo el deporte que su hijo practicaba, de seguro sería una verdadera bola. Soltó una carcajada mientras Rony la ignoraba y decidía encender la pequeña radio que Jonathan había comprado el día anterior en un económico negocio junto al supermercado.
Cuando las visitas abandonaron el apartamento…Jonathan ya no tenía radio, para varear Rony aburrido mientras esperaba la comida, había desarmado el aparato, perdiendo un par de piezas y rompiendo otras dos. Catalina le prometió a Jonathan que le regalaría otra, y Rony le prometió que encontraría la forma de hacer funcionar aquel malvado aparato, así que se lo llevó con él, argumentando que de todas formas era algo sin importancia, porque Jonathan no sabía lo que era la buena música.
Jonathan se acostó cerca de la media noche. Se sentía mucho mejor, incluso había almorzado y tomado once junto a sus visitas y ningún mareo o dolor de cabeza le había afectado.
Tenía que reconocer que había aprendido a querer a esas personas, Catalina era una gran mujer y una gran amiga y su caprichoso y mandón hijo, un adorable muchacho de 13 años que ya se había ganado su corazón, a pesar de conocerle solo hace unos meses
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El día lunes pasó veloz… entre muchos platos que cocinar, una visita relámpago de Catalina (quien ya había decidido por fin que vestido usaría el viernes por la noche en su despedida de soltera) y una llamada de Mikael a la hora de colación, quien se disculpó por no haber podido conversar mas largo y tendido la vez anterior, pero su pareja para varear estaba con complejo de gato y no se le quitaba de encima.
- no quería enterarme de cosas tan privadas Mikael
- hayy no digas eso!
- Gracias por llamarme. Jonathan sonrió y soltó una carcajada al escuchar a Mikael reprender a su pareja por oír conversaciones ajenas
- Lo siento, no sé que hace aquí debería estar trabajando.
- Él es muy responsable, de seguro está ahí porque puede hacerlo
- No te pongas de su parte tú también
- Quien más lo hace? Preguntó divertido Jonathan
- Mi madre, Roberth y hasta mi hermano menor, es el colmo
- Es bueno que se lleven bien
- Si, pero no hay que exagerar!
Jonathan sonrió ampliamente… y cuando colgó la llamada, el leve temor que el posible regreso de Andréu a su vida le provocaba… había desaparecido… se sentía capaz de enfrentarlo, pero ahora tenía cierta certeza de que no volvería a verle… y era patético que aquella certeza le clavara suave pero continuamente su tonto corazón….
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Había vuelto a su apartamento la noche del pasado viernes. Desconectó su teléfono fijo y apagó su celular… se suponía no regresaba esa semana a la ciudad… y desde aquella noche que no salía de su apartamento… tampoco era la primera vez que hacía aquello, ya a lo largo de todos esos meses, a pesar de tener pareja, se encerraba en su apartamento intentando huir de todo lo que le atormentaba: debía mantener su buen desempeño a la cabeza de la empresa que su fallecido padre le cedió, debía mantener su correcta imagen frente a quienes le conocían, sus trabajadores, sus socios comerciales, su familia…
Deseaba huir de todas sus responsabilidades y encerrarse en aquel lugar… donde el recuerdo de esa persona irónicamente le era más tangible… sí, se encerraba para pensar en él.. que patético… que poco digno de su parte… pero, de verdad que no podía evitarlo.
A veces, cuando sus pensamientos se perdían en los cálidos recuerdos… cuando los reproches se acallaban, cuando su corazón se adueñaba de su razón… se sentía capaz de enfrentar lo que fuera, con tal de estar junto a él, con tal de tenerlo a su lado… y era gracioso, porque su sexo no importaba, su cuerpo carecía de importancia…ese supuesto pasado manchado que llevaba le era indiferente… pero.. él nunca le buscó, él nunca intentó tener una verdadera relación a su lado y… ese “No te ama” le devolvía cruel a la realidad, a la conciencia de quien era y de lo que se esperaba de él.. su madre, su hijo, su fallecido padre, nunca se lo perdonarían…
A la mañana siguiente, llamaría a su novia y le pediría fijaran la fecha de la boda…
Cuando le pidió se casara con él, fue llevado también por el deseo de huir de esa persona, de su quemante recuerdo…
“No te ama”
Encendió un cigarrillo, otra costumbre que no le pertenecía, pero que terminaba por relajar sus abatidos nervios… casarse, formar su propia familia… como su padre siempre lo deseó, como un Mackalister debía hacer… suficiente vergüenza a su familia había traído su hermano menor, como para que él se comportara como un idiota… río irónico…era tonto seguir engañándose… aunque él deseara estar junto a esa persona… no sólo sus responsabilidades le alejaban de él, era esa misma persona quien no deseaba estar a su lado… “No me ama” se dijo ya cansado, dejándose caer de espaldas sobre su enorme cama… “Soy tan patético…”
A la mañana siguiente Roy habló con su novia, fijaron la boda para dentro de 7 semanas. Cerca de medio día se comunicó por teléfono con su hijo, comunicándole su decisión y por la tarde llamaría a su madre y Michel que seguían en Paris.
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Se mantuvo firme durante toda la mañana y toda la tarde, su cuerpo no flaqueó. Tomó todas las comidas del día, llegó cerca de las 21.00 hrs a su apartamento, siguió su rutina normal y se acostó pasada las 23.00 hrs… pero no pudo dormir… En la cama, sintiendo el roce de las sábanas sobre su cuerpo.. el recuerdo de aquellas manos, de esas viejas promesas no le permitió cerrar los ojos… estuvo alerta durante toda la noche… y cuando la luz del amanecer iluminó tenue su cuarto… se dio cuenta lo estúpido que era… él no regresó, nuevamente le había engañado…
Debía estar tranquilo, había hecho lo que estaba en sus manos para que ese sujeto visitara la tumba de su hermana, y el recuerdo de ésta no merecía más humillación de parte de ambos frente a ese hombre…se levantó a las 06:00 AM para comenzar un nuevo día de rutina.
Era humillante que doliera… pero a pesar de todo, a pesar del odio que sentía había crecido en su pecho hacia ese hombre.. aun su tonto corazón seguía guardando un lugar para él, quizás no tan enorme como en un pasado, pero aun Andréu estaba en su pecho…
*****
- dentro de 7 semanas? Preguntó divertida Catalina
- sip, dijo Rony mientras alistaba su bolso para volver a la mansión que sería su residencia principal
- pero nosotros nos casamos antes!!! Interrumpió infantilmente Esteban.
Y Ante la mirada de “ y eso a que viene” que madre e hijo le lanzaron, se dispuso a explicar:
- nos casamos antes!!! Primero que ellos, así que yo seré tu padrastro antes de que esa mujer sea tu madrastra. Habló triunfal.
Rony rodó los ojos:
- sí Esteban, lo que digas.
Volvió su atención a su madre, quien controlaba un ataque de risa:
- le invité a tu ceremonia de compromiso
A Catalina se le borró la sonrisa
- que hiciste que!!!?
- Mamá no grites, que hay de malo, no quiero estar solo y mi nana tiene que asistir al bautizo de uno de su sobrino- primos- tío, no sé algo raro, pero es un bautizo.
- es mi sobrino nieto joven Rony. Interrumpió la nana
- a eso, ves
Catalina fingió una sonrisa:
- estaba bromeando, no hay lío con que venga
- ¡¡siiii, que venga y vea lo felices que somos juntos!! Apoyó entusiasta Esteban.
Catalina aumentó su fingida sonrisa… esperaba todo saliera bien, diablos! No podía decirle a estar alturas al viejo loco de Al que no se hiciera cargo de la cena en la ceremonia, de seguro le daba algún ataque depresivo… y menos podía pedirle a Jonathan que no asistiera, el viejo Al (su jefe) no lo permitiría, y ella misma le había invitado diciéndole que no solo iba como empleado del restaurante, sino como su amigo… bueno, había que ser racional, estaba segura que Roy no haría ninguna estupidez estando Rony presente, de seguro le ignoraba y conociendo a Jonathan, este ni se le acercaría… Roy volvería a la ciudad y ella tendría su linda ceremonia, ceremonia que no le era importante, pero Esteban había insistido en que se realizara… suspiró… todo saldría bien verdad? Eso esperaba… y bueno aun tenía más de una semana para velar porque todo saliera bien.
Rony se despidió de su madre y el prometido de esta.
- aa hijo, de qué estabas enfermo? Acotó Catalina antes de que se marchara
- Hemm nana que decía mi licencia?
- Bronquitis obstructiva, mucha fiebre y vómitos, dos semanas de descanso.
Esteban escuchó contrariado:
- Qué? Estabas enfermo!! replicó preocupado, mientras Catalina y Rony se miraban cómplices:
- Sí, muy enfermo, porqué crees que no asistió al colegio durante esas dos semanas?
- Aaah, entiendo. Habló sin entender Esteban, haciendo a su prometida reír. No habían hecho nada mal, deseaban pasar tiempo juntos antes de que ella se casara, y bueno Rony era un excelente actor y esas dos semanas no tenía nada importante en el colegio como para preocuparse, sin contar con que el pobre había tenido tutores el verano pasado, porque Roy no encontraba nada mejor que ponerle a estudiar en plenas vacaciones… se merecía un descanso.
Seguía inquieta cuando Rony se marchó, pero debía confiar en la amistad que había logrado con Jonathan, a pesar de no ser esas sus intenciones cuando se acercó a él…
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El miércoles su amiga no hizo presencia en el restaurante, lo cual no le sorprendió, la tan esperada despedida de soltera ya se acercaba.
El día pasó veloz y cuando llegó a su apartamento era ya cerca de las 22:00 hrs, había estado bastante ocupado en el restaurante y no quiso marcharse hasta que el trabajo se alivianara. Su jefe cerraba pasado la media noche y aunque el personal cambiaba a las 6 de la tarde, él y otros compañeros se quedaban ayudando si era necesario.
Se acostó después de su habitual ducha de relajo, siguiendo la rutina de todos los días…
Y dormía sin soñar, por lo menos cuando abrió los ojos en medio de la madrugada, no recordaba imagen alguna de sus sueños..
La figura frente a él, en medio de la oscuridad, le sorprendió… pero no sintió temor…solo el mareo que creía ya superado… la garganta seca… ese viejo dolor en el corazón…
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Luego de las insistentes peticiones tanto telefónicas como en persona que su hijo le hiciera para asistir a la dichosa ceremonia de compromiso de su ex esposa ( por favor, quien hacía esas cursilerías! Pensó molesto), Roy optó por aceptar ir. Había tenido por largas y molestas dos horas, a su hijo irresponsable (porque lo de la supuesta bronquitis no se lo creía, cuando se vieron durante la semana se veía muy bien) fastidiándolo.
El trato fue el siguiente, él iría pero solo llegaría a la hora de dicha ceremonia y volverían ambos temprano a la ciudad, porque no aceptaría más faltas al colegio…
Suspiró, había decidido no volver a la ciudad, más que por asuntos puntuales, y desgraciadamente no pensó tan pronto se presentaría un dichoso asunto puntual! Exclamó cansado… era ya de madrugada, cerca de las 3 de la mañana y aun no podía dormir.. el molesto insomnio desesperándolo….
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Continuará….
Na: uff casi no sale este capítulo, pero he estado complicada con mi tesis snif snif y recién este jueves he podido comenzar a escribirlo… me faltaron varias cosas, pero bueno quedan para el próximo capítulo U_U… y sip, como notaron Rony es el hijo de Roy, ¿por qué hice eso? Bueno me pidieron en la historia pasada que le diera algo de protagonismo al chico, también me pidieron hiciera a Mikael y Andréu (hijo) padres ^^ me parece una bella idea, pero me complica un tanto, porque nunca he escrito algo así (tengo un fics donde algo intento, pero T_T lo tengo atascado), así que bueno, experimentaré con Rony jijiji, aunque me ha salido más difícil que el mismo padre @@... y para quienes querían ver a Mikael y Andréu, espero les haya gustado el cachito sobre ellos, pero si les doy mucho protagonismo se me alargará la historia así que no se verán mucho…lo siento… espero haya sido de su agrado, creo no hubo mucha acción, pero como dije, queda para el siguiente cap, que espero tenerlo pronto… besos…Muchas gracias por leer haimayagami@hotmail.com