ENAJENACIÓN
Kamui-chan
“La venganza es el manjar más sabroso condimentado en el infierno.”
-Sir Walter Scott-
-Lo haré…- y apretó los puños con fuerza y sintió sus mejillas arder, más aún cuando vio la sonrisa divertida de Kurt iluminando su rostro, se mordió el labio y maldijo en silencio
-Entonces es un trato…- y lo vio caminar hacia él como un felino enorme a punto de saltar sobre su presa y quiso huir, pero sus piernas no se movieron, cuando estuvo a su lado, lo enlazó con fuerza por la cintura y lo pegó a su cuerpo, su sonrisa continuaba bailando en sus labios, burlesca, triunfadora y sin darle tiempo a rechazarlo, lo besó, los brazos fuertes de Kurt sometiendo su voluntad y aunque intento resistirse Drake no podría competir contra la fuerza de ese hombre enorme y bien formado que lo sostenía con un brazo de acero aferrado a su cintura y con una mano enorme sujetando su nuca, evitando cualquier resistencia. No había vuelta atrás y lo confirmó cuando sintió que comenzaba a desvestirlo con fuerza –nunca olvidarás esta noche…- y a pesar de que quería creer que podría, nunca pudo…***************************
Bebía tranquilamente, la música sonaba armoniosa y delicada, los trajes y las joyas hacían resplandecer el salón, miró a la orquesta que animaba la velada y volvió a beber de la copa de champaña en sus manos, todo tan fino, todo esplendido como todo el mundo esperaba de la familia Baker y Drake impecablemente vestido en su smoking de diseñador, brillaba aún más que cualquier joya en ese enorme salón, su hermano bailaba con su novia en el centro de la pista, ella hermosa y delicada como una estatua de cristal, e igual de fría también, sabía que a esos dos nos los unía el amor, tan sólo el dinero y los negocios, “patético” pensó, pero todos en la familia habían tenido que hacer algún sacrificio para mantenerse donde estaban, en lo más alto de la sociedad, hasta él había tenido que pasar una noche en los brazos de un hombre para que la empresa familiar no terminara en la ruina, suspiró con fuerza y en su mente volvió a maldecir, porque Kurt se lo había dicho y había cumplido su palabra dándole una noche de sexo incansable que hizo quemar su piel tan profundamente que aún ahora, luego de seis años, no era capaz de sacar de su cabeza, lo odiaba por eso, por eso y por muchas cosas más.
Se sorprendió al sentir un súbito revuelo y extrañado se volteó para mirar quien podría ocasionar semejante reacción y en la puerta, vestido impecable y como siempre haciendo sentir su presencia, estaba Kurt Haswell y una punzada de furia lo recorrió por completo, se giró violento, intentando dejar de mirarlo, su puño cerrando con tanta fuerza la copa en su mano que tuvo que dejarla en una mesa cercana para no romperla, para no destrozarla como deseaba hacer con la cara de ese mal nacido, de ese hijo de puta que lo había usado toda una noche, para luego largarse sin decir nada, dejándole ese miserable cheque que no rompió solamente porque salvaría a su familia de la ruina, atónito y choqueado con su sola presencia sus piernas temblaron y se sostuvo de la mesa en la que dejaba la copa para no caer y a pesar de todo pudo sentir sobre él, la mirada de su hermano y su orgullo indomable haciendo que su cuerpo se irguiera, porque Drake jamás estaría de rodillas ante nadie y ocultando hasta el más mínimo asomo de alguna emoción se volvió a girar, porque era el momento de hacer frente a su pesadilla.*******************************
Cerró los ojos al sentir como esas manos fuertes y seguras le despojaban de la chaqueta, cerró los ojos para no ver el rostro lujurioso y burlesco de Kurt, pero podía sentir sus labios besando su cuello y escuchar su risa suave en su oído y aunque quiso llorar, se tragó cada lágrima y cada grito que purgaba por salir, no le daría ese gusto, no dejaría que también se quedara con ellos, no cuando le robaría su cuerpo y su virginidad y aunque apretó sus manos, no huyó –es tu primera vez con un hombre no Drake?- le preguntó lamiendo su oreja, su aliento erizándole la piel –si sabes para que preguntas imbécil- respondió indomable, incapaz de creerse en esa situación, incapaz de creer que su hermano, Ryan estuviese de acuerdo con eso, pero no había errores, Ryan le había ofrecido su cuerpo a Kurt, a cambio de una suma de dinero que salvara la empresa familiar y Drake, tan sólo un estudiante universitario, aceptó para no ver morir en la miseria y la tristeza, a su padre, aunque eso significara perderse para siempre.********************************
Había soñado mucho con el momento en que se volverían a encontrar, tuvo seis años para morder su rabia y planear el como saldar esa deuda y ahora lo tenía ahí y le demostraría que jamás lo vería suplicando de nuevo y Drake, orgulloso y hermoso, se giraba y hacía frente a ese hombre de ojos profundos y peligrosos que saludaba a todos fríamente, sin detenerse hasta que llegó junto a su padre a quien saludó de un fuerte apretón de manos, estuvo a punto de vomitar “de seguro le agradeces por el culo de su hijo al que te follaste cabrón” pero su rostro no mostró nada, acostumbrado a fingir, en ese mundo donde todos se morían por verte estrellar y él jamás le daría ese gusto a nadie, menos a Kurt. Vio como Ryan se acercaba a saludar a su viejo amigo, nada extraño, después de todo habían sido compañeros de universidad, así había sido como había entrado en su vida y tampoco le extraño cuando los ojos del recién llegado recorrieron el salón y supo que lo buscaba y sus ojos ardieron cuando se encontraron con las pupilas de Kurt, furioso quiso golpearlo al distinguir en su mirada algo que no era la burla y el desdén que pensó ¿era pena lo que le gritaban esas pupilas azules como mar nocturno que recorrían su cuerpo como intentando descubrir todos los cambios que había en él luego de seis años? ¿o era culpa? Quizás eran ambas y le dolió más, como madera avivando el fuego que le consumía las entrañas, porque no lo perdonaría por mucho arrepentimiento que ahora le mostrara, porque lo haría pagar aunque le costara la vida y Drake, altivo caminó hacia él con una sonrisa cínica en el rostro, al llegar a su lado rió –vaya sorpresa Kurt, te has acordado que había una empresa de la que eras socio…- tono burlesco, provocador –encontraste el camino de regreso al parecer- y le estiraba la mano y no bajaba la mirada, porque Drake había crecido, casi tanto como Kurt, nunca sería tan alto como él, pero sin dudas también tenía buen porte y Kurt le estrechaba la mano con tanta fuerza como supo que lo haría y no se amilanó, había esperado que fuese así y respondió ese apretón, que más bien parecía una prueba de fuerza, con toda su rabia –me da gusto verte Drake… ya ni recuerdo cuando fue la última vez que te vi- y apretó con más fuerza “serás mal nacido hijo de perra” estuvo a punto de gritarle “la última vez que me viste fue hace casi seis años cuando me follaste y te largaste como si fuese basura”
-Tampoco lo recuerdo Kurt, lo he olvidado por completo- y sonriendo adorable, soltaba su mano y tuvo ganas de carcajearse cuando vio su ceño fruncido y su rostro perplejo.*******************************
Drake no supo en que momento el torbellino de caricias se detuvo, pasaron algunos minutos antes de que se diera cuenta que Kurt ya no lo desnudaba y de que sólo lo estrechaba entre sus brazos con fuerza, como si fuese la presa resignada a la muerte, su cuerpo se había tensado al sentir que la puerta se abría y sólo en ese momento recordó que estaban en la oficina de Ryan, que este convenientemente se había largado para dejarlos solos y al parecer ahora volvía, de seguro para confirmar que había aceptado, escuchó su voz y casi estuvo a punto de girarse y correr hacia él para golpearlo, pero Kurt predijo su movimiento y lo había estrechado aún con más fuerza contra su pecho y con la barbilla apoyada en su hombro había saludado a Ryan como si nada –todo está en orden Ryan…- y riendo lo había tomado de la mano y se lo había llevado de ahí, no pudo mirar a su hermano, no pudo porque si lo hacía lo odiaría aún más de lo que ya lo hacía y tampoco quería ver la victoria en sus ojos, la victoria de haberle arrebatado su sueño…
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Sonriendo satisfecho se había alejado con un simple “bienvenido” que había quedado flotando en el aire y no se giró a mirarlo, pero supo que lo siguió con la mirada y feliz de ver tan cercano el pago de su deuda, llegó hasta esa amiga que lo acompañaba y se puso a bailar olvidándose de todo, afinando en su mente el retorcido plan que había madurado por años en su cabeza… al fin se vengaría de los dos que lo habían destrozado.
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Kurt charló con todos y hasta bailó con algunas chicas, que tontas se acercaban a él, buscando quizás alguna oportunidad, ilusas, todos sabían que Kurt Haswell era gay, era un secreto a voces que todos conocían y todos callaban y tampoco faltaron los hombres interesados que buscaron su compañía esa noche, pero Drake se mantuvo lejos, riendo y charlando banalidades, queriendo demostrarle que era feliz, que había sobrevivido y que se había repuesto al dolor y la tragedia; pasaba de medianoche cuando al fin se decidió a largarse, no sin antes obtener la información que necesitaba. Había bebido poco, porque necesitaba tener la cabeza clara y quería recordar hasta el último detalle de su plan. Antes de marcharse se había acercado a su hermano y le había susurrado unas palabras que lo habían hecho palidecer, tan sólo el primer paso de todo cuanto haría, tan sólo el primero que recibía una verdad destructora.
Condujo a su departamento y cuando finalmente estuvo dentro se carcajeó, cayó de rodillas y seguía riendo, aunque sus mejillas se humedecían por las lágrimas que brotaban sin control.****************************************
Kurt regresaba a su hotel, cansado y hastiado de sonreír y de fingir, en cuanto entró al ascensor marcó su piso y se apoyó en la pared como si sus piernas no pudiesen sostenerlo, su mente llena de imágenes de una noche hace seis años; el elevador se detenía y las puertas se abrían y mecánicamente salió al pasillo y al mirar hacia su puerta, el corazón se le detuvo, parado junto a ella Drake sonriendo, vistiendo casual y con una botella en la mano le sonreía –has tardado Kurt… - le decía sin dejar de sonreír y una risita que parecía de demonio resonaba en el pasillo –Qué diablos haces aquí?- preguntó sorprendido y caminando hacia él –celebrar el que recordaras a los viejos amigos- y Drake le ofrecía la botella alegremente -es un Chateau Pétrus 1982- y le cerraba un ojo divertido y osado –sé que es tu favorito… no me negarás el disfrutar de una copa contigo no?- y Kurt con una ceja levantada y sin poder creérselo tomaba la botella y abría la puerta de su suite –no sé que haces aquí Drake… pero es imposible rechazar una copa de semejante vino- y entraba sin esperar respuesta, Drake relajado entraba tras él y cerraba –que quisquilloso estás Kurt, no me imaginé que los años te convirtieran en un viejo desconfiado…- y sacándose la chaqueta tomaba asiento como si estuviese en su casa –no sé a que estás jugando, pero no me gusta esa cara tuya- y lo miraba sin poder creerse en lo que se había convertido Drake, en como los años lo habían cambiado, en como lo que había hecho lo había transformado, extrañaba aquella chispa de inocencia y bondad que había en sus enormes pupilas verdes cuando lo conoció, ahora sus ojos verdes eran tan cínicos y fríos como hielo y se supo el culpable, por eso no había podido quedarse, por eso había huido luego de tomarlo insaciable y devorador, sin escuchar sus ruegos, sin reaccionar ante sus ojos llorosos y que se clavaban en él con dolor, lo había tomado hasta que había caído desfalleciente entre sus sábanas y sentado junto a él lo había contemplado dormir, fumando, mientras la agonía de su pecado le robaba el sueño y destruía para siempre aquel amor que nunca imaginó que acabaría en tragedia, al final se había marchado porque era incapaz de mirarlo a la cara y descubrir que faltaba lo que él le había arrebatado –no te invitaré a sentarte, ya lo has hecho- le dijo y sacándose la chaqueta la dejaba en un sillón y se dirigía al bar para abrir la botella –no me dirás que has comprado esta botella sólo para mi regreso- y no se sorprendió por la risa que sonó en respuesta –claro que la compré para eso… después de todo, nada mejor que beberse una traición con el mejor de los vinos del mundo ¿no crees?- y Kurt suspiró pesadamente y sin mirarlo abrió la botella –creí que lo habías olvidado?- y volvía con el vino y dos copas que dispuso en la mesita que había frente a Drake –brindemos por la traición entonces, por haber matado la amistad- y servía las dos copas y sentándose frente al hermano de su amigo, se cruzaba de piernas y bebía de aquella copa maravillosa de vino –tienes razón no hay como acompañar algo imperdonable con uno de los mejores vinos del mundo… listo para caer en el infierno- y su mirada azul se clavaba en Drake, que tranquilo y seguro, sentado frente a él, llevaba la copa a sus labios con tranquilidad y le devolvía la mirada –no me dirás que has tenido remordimientos por lo que pasó entre nosotros Kurt, eso si que sería toda una ironía… después de todo fuiste tú quien me dijo que había que tomar lo que uno quería sin arrepentirse…sobre todo si has pagado por ello- y jugaba con la copa en la mano meciendo el vino –eras tú quien decía que la conciencia era una palabra inventada por lo cobardes para atemorizar a los valientes no?- y Kurt luego de beberse la copa de golpe, hacía una mueca que Drake no pudo descifrar –las cosas cambian querido- Drake frunció el ceño y sus ojos brillaron furiosos ante esa cercanía
–claro que sé que las cosas cambian “querido” sobre todo cuando vives alguna experiencia traumática- y la voz del más joven sonaba irónica, pero a pesar de todo Kurt no desvió la mirada, dejó el vaso en la mesa y se levantó –si me disculpas un minuto, me gustaría ponerme algo más cómodo- y sin esperar nada, se ponía de pie y se dirigía al que sin duda era el dormitorio y desaparecía y Drake sonriendo, porque esperaba ese momento, dejaba su copa y se iba tras él, había sido paciente, aguardando por tanto tiempo por aquel momento y entrando tras él, lo encontraba cerca de la cama desvistiéndose y Drake en silencio caminaba hasta él, la diferencia de altura y cuerpo ya no era tan grande y aprovechando la sorpresa lo lanzó sobre la cama con todas sus fuerzas, sólo tenía una oportunidad y no podía fallar, cayendo sobre él le susurraba al oído –he estado esperando mucho tiempo por esto Kurt… no sientes que te pesan los ojos queridito…- y Kurt sorprendido y de boca en la cama trataba de incorporarse, pero el cuerpo le pesaba, la mirada se le nublaba y supo que perdería la conciencia.***********************************
La cabeza le giraba, sentía el cuerpo pesado y poco a poco abría los ojos y al intentar llevarse una mano a la frente, descubría sorprendido que estaba esposado a la cama de pies y manos, sus piernas abiertas cada una atada a una pata, estaba desnudo y sentado a lo indio entre sus piernas estaba Drake con una sonrisa lujuriosa y los ojos brillando como llamas infernales y tragó saliva –que mierda estás haciendo?- y aunque intento zafarse, por más que luchó sólo consiguió hacer sangrar sus muñecas, la frustración dejando escapar toda la rabia –vamos Drake… tú no eres así…- y sus ojos se clavaban en el joven que riendo se incorporaba y pegado a su cuerpo subía con su lengua, dejando un rastro húmedo y sensual en su piel; subía por la pelvis, el pecho, llegaba hasta su boca, pero no se detenía ahí se desviaba hasta sus brazos y lamía la sangre que manaba de sus muñecas en las que la piel estaba echa jirones –corrección querido… yo no era así… ahora soy otro- y lo sujetaba del cuello, estrangulándolo, deseando verlo suplicar por piedad, por permitirle respirar, pero Kurt no hacía nada, tan sólo sus ojos clavados en los suyos, entendiendo y hasta deseando morir por sus manos y Drake soltaba despacio su cuello mientras la habitación se llenaba con su risa insana –he esperado tanto tiempo por esto… para hacerte pagar- y se sentaba a horcajadas sobre él, sus manos acariciando su torso, disfrutando de su calidez, marcando con sus yemas cada músculo y sobre su corazón marcando una x, remarcándola con sus uñas, con su lengua y con sus dientes –me enseñaste bien Kurt…- susurraba con sus labios pegados a su epidermis –me enseñaste que si quiero algo simplemente lo tome y ahora lo hago… tomo tu cuerpo, tomo tu vida… lo tomo todo por mi venganza- y levantándose de golpe lo sujetaba del rostro y lo besaba con violencia, lastimando, marcando, devolviendo el dolor que una vez sintió –dejaré en tu cuerpo mi marca… como tú dejaste en el mío la tuya… ojo por ojo- le susurraba mordiendo su cuello, frotándose contra él, e irguiéndose de nuevo comenzaba a desabotonar la camisa, sus ojos devorando su alma con su profundidad –recuerdas mi piel Kurt? Recuerdas mi cuerpo?- y casi lo ronroneaba y sacaba la prenda dejando su piel desnuda –recuerdas mi olor?- y le ponía la camisa en la nariz, para que la oliera y nunca más se olvidara de su aroma, para que nunca más se olvidara de su esencia –no te preocupes… nunca olvidaras esta noche…- y reía porque usaba las mismas palabras que le había dicho hace seis años y apoyaba sus manos en su pecho y se ponía de pie con las piernas abiertas una a cada lado del cuerpo de Kurt y comenzaba a desvestirse por completo, desnudo ante él, igual como hace seis años, pero ahora era él quien dominaba, ahora era el quien tomaría todo cuanto quisiese y desnudo se volvía a sentar sobre él, sus miembros rozándose, su pieles fundiéndose -tenías razón cariño… nunca pude olvidar esa noche… nunca pude deshacerme del dolor que me causaste al…- y se callaba porque el móvil de Kurt empezaba a sonar y Drake reía divertido y levantándose tomaba el aparato y mirando el numero reía y volvía sus pupilas al hombre amarrado en la cama y le cerraba un ojo –sabía que llamaría…- y contestaba riendo y volvía junto a Kurt y se recostaba nuevamente sobre él –hola hermanito, lo siento pero Kurt no puede contestar en este momento… tiene que ocupar su boca en otra cosa- y de rodillas sobe él le ponía su miembro en el rostro –tiene que lamer algo en este momento- Kurt parecía un felino herido de muerte, siempre que imaginó este día pensó que lo vería lleno de rabia, que lo insultaría, pero Kurt había permanecido en silencio, sus ojos tranquilos, como si estuviesen muertos y a Drake lo irritaba aún más esa actitud sumisa y entregada –lame Kurt- y sus palabras resonaban en la habitación junto con un grito proveniente del otro lado del teléfono, pero no le prestaba atención porque en ese preciso momento el hombre bajo él devoraba su sexo con su boca, haciéndolo jadear mientras sus oídos se llenaban con las palabrotas furiosas y amenazantes de Ryan –te dije que sería mío…- y un jadeo se le escapaba porque Kurt aceptaba por completo su pene y lo acariciaba con su lengua y Drake presionaba sus caderas contra su boca, ahogándolo, tocando casi su garganta y bajando el móvil lo ponía en altavoz para que su hermano escuchara como su amigo lo devoraba hasta casi perder al aire por completo, mientras gemidos de satisfacción salían incontrolables de su propia garganta y la habitación resonando con sus jadeos, con los gritos de Ryan y el sonido pecaminoso y sensual de su miembro en la boca de Kurt y se alejaba de él para buscar sus labios con los suyos –ha estado maravilloso…- y lo besaba y Ryan parecía llorar al otro lado del teléfono –ahora hermanito, no crees que ya es hora de que Kurt sepa lo que nunca has querido decirle… dile porque me odias…- y riendo lamía el cuello de Kurt.
Ryan gimió –maldición!!! No hagas esto Drake!!- y por primera vez en su vida su hermano parecía suplicar por algo
-Que no haga qué?? Acaso no quieres decirle a Kurt que me odias porque estuve en sus brazos… que me odias porque prefirió follarme a mi que hacerlo contigo- y reía –Ups! creo que ya he dicho tu secreto Ryan… ya era hora que Kurt supiera que mojas los pantalones soñando con él follándote- y Kurt suspiraba pesadamente –no dejes que eso te destruya Ryan, eso es lo que quiere, hacernos pagar por lo que pasó… no es necesario que pagues tú, yo lo haré por todos- y sus ojos se volvían fríos y se clavaban en Drake –cuelga ese maldito teléfono… cuelga y podrás tener tu venganza como te plazca-*************************************
Cortó, ignorando el grito de Ryan, evitando pensar por qué su hermano le gritaba que no entendía nada y sus ojos verdes, ardientes, peligrosos se clavaron en los azules de Kurt –sabes que jamás te perdonaré no?- y sujetaba con fuerza el sexo de Kurt en sus manos, como si se lo quisiera arrancar y el rostro del hombre amarrado se transformó en una mueca de dolor –lo sé- y jadeó, su rostro cubriéndose de sudor y casi gritó cuando la mano de Drake comenzó a masturbarlo con fuerza, tan violento que supo que sería violado con la intención de sólo hacerlo sentir dolor, pero no le importaba, pagaría lo que tuviese que pagar si con ello conseguía darle paz a quien siempre había amado -haz lo que tengas que hacer am…- y gritó porque Kurt tomaba en su boca su miembro y la palabra que se moría por decir sucumbía a medias en su garganta, sofocada por la excitación, asfixiada por el dolor y Drake voraz, como bestia sanguinaria lamía su sexo como si en cualquier momento fuese a arrancárselo de una mordida y aunque quiso contenerlas, Kurt no pudo evitar que algunas lágrimas se escapasen de sus ojos, sufriendo por el pecado de haber convertido a quien amaba en esto, en este animal que sin consideración, indiferente y calculador pretendía llevarse su cordura y supo que lo haría, sin dudas moriría en esa habitación, moriría aunque su cuerpo siguiese con vida, aunque siguiera respirando.
Drake se metía entre sus piernas y supo lo que buscaba y no hizo nada, recordando aquella noche de hace seis años, cuando había tomado a un simple muchacho al que deseaba desde hace tanto tiempo, no había sido violento como lo era él ahora, pero si había sido voraz, inflexible, bebiéndose el brillo de sus ojos, devorando de un bocado su virginidad, llenándolo una y otra vez con su semen, sabiendo que era como veneno que algún día se devolvería contra él, por eso había vuelto, para que Drake cumpliera su venganza y pudiese seguir con su vida - piensas violarme para vengarte?... hazlo, puedes hacer lo quieras conmigo si eso alivia tu dolor-
Sólo él pagaría por todos.****************************************
Drake a su paso dejaba marcas profundas, que sin duda demorarían en desaparecer y quizás si tenía suerte nunca lo hicieran, mordía y lamía todo a su paso, su pelvis, su miembro, sus muslos, sus glúteos y cuando lo penetró con un dedo sonrió esperando escuchar el grito de Kurt, grito que nunca llegó e incorporándose sus ojos fieros se clavaron en él y distinguió sus mejillas húmedas y sintió aún mas furia –ni con todas tus lágrimas harás que te perdone… cómo pudiste, cómo pudiste??- gritaba y era la desesperación la que hacía vibrar sus cuerdas vocales –no basta con tus lágrimas Kurt!!- y acomodándose sobre él; Drake se empalaba sobre el miembro excitado a fuego y dolor de Kurt, y esto si que sorprendió al mayor, gimió su nombre y con los ojos entrecerrados lo vio cabalgar ávido, delirante, hermoso y supo que aquello era aún peor que un castigo doloroso y sin poder evitarlo sus caderas se alzaban, deseando llenarlo por completo, sentirlo por completo, que lo devorara como una mantis religiosa en medio del placer, que cercenara su cabeza en castigo, que se llevara su cordura y lo abandonara en el olvido, Drake aumentaba el ritmo, el sonido de sus cuerpos acoplándose llenando el lugar, llenando sus oídos como un réquiem y Drake salvaje se liberaba y caí sobre su pecho, con el miembro aún duro de Kurt clavado en su cuerpo –ha sido mejor de lo que recordaba…- y lamía sus labios riendo –duele?- y se movía travieso apretando el miembro que se adentraba en él, haciendo jadear a Kurt -ese dolor no se compara con el mío… con la humillación que me hiciste pasar… con las lagrimas que derramé… si quieres que te ayude a terminar, ruégame, suplícame… PÁGAME!!- y al no tener respuesta, furioso lo volvía a besar, mordiendo sus labios hasta hacerlos sangrar –orgulloso hijo de perra!!- y hasta sintió deseos de golpearlo, pero fueron sus palabras las que amainaron su rabia –no es por orgullo… es porque lo merezco… - y sus ojos azules tan tristes y opacos como zafiros rotos –sigues siendo un maldito manipulador Kurt… como si tú pudieses sentir algo por alguien…- y comenzaba nuevamente a moverse sobre él, la cabeza hacia atrás, sus cabellos castaños pegándose a su rostro y Drake nuevamente excitado volvía a reclamar el cuerpo de su prisionero.
Fue una noche tormentosa, marcada a dolor y sangre y como queriendo llorar por tanto sufrimiento el cielo se había cubierto y había comenzado una tormenta, el agua chocaba contra los cristales de esa habitación, en las penumbras dos cuerpos se acoplaban, se acoplaban porque el odio y el dolor los unía, se fusionaban entre sollozos y jadeos que ocultaban los truenos y la lluvia furiosa que azotaba todo, tan sólo después que pasara la tormenta se podría saber cuanto había arrasado a su paso y Drake caía sobre Kurt, exhausto, extasiado, sus corazones retumbando descontrolados, el sudor mezclándose y sintiendo en su oído, en su alma, el palpitar de su corazón lloró oculto en su pecho y llorando se durmió.*******************************
Cuando abrió los ojos sintió esa calidez que lo cubría y que provenía del cuerpo sobre el cual dormía, el cielo estaba gris y amenazante, se incorporó lentamente, Kurt dormía, tranquilo, fuerte, hermoso y no pudo evitar acariciar su rostro, lentamente se incorporó y vio la sangre que manchaba sus brazos y levantándose trajo las llaves de las esposas y lo soltó y en cuanto lo hizo, los brazos libres lo sujetaron del cuello y fue jalado sobre el cuerpo que permanecía en la cama –estás satisfecho Drake?- y las esmeraldas chocaban con los zafiros –puedes destrozarme sino has tenido suficiente- y lo estrechaba en su pecho, acariciando sus cabellos –nada de lo que hagas compensará el haber tocado tu cuerpo… el haber tomado ventaja de la infortuna de tu familia para tomarte…ahora vete Drake, vete con la frente en alto porque has destruido a quien te lastimó- pero no se movió –claro que me iré… ya estamos a mano… me iré como tú lo hiciste, como tú me abandonaste luego de esa noche…- y se incorporaba para mirarlo, quizás por última vez –nunca te perdoné por dejarme solo… nunca te perdonaré por haberme abandonado luego de que me entregué a ti, nunca te perdonaré por no haber querido mi amor- y las pupilas de Kurt se abrían enormes por esas palabras -de qué demonios hablas??- y temblando lo sujetaba del rostro para que no se moviera--eso es por lo que te odio… por haberme dejado, por no haber vuelto por mi- y Drake conteniendo sus lágrimas sonreía –Ryan sabía que te amaba… y lo que quiso hacer con ese negocio fue destruir mi amor, convirtiendo lo que yo más deseaba en una transacción… y lo logró, luego de tenerme te fuiste y me olvidaste…- y se alejaba -ahora es mi turno para que me vaya… te tuve de nuevo, eso era lo que quería, por otra noche fuiste sólo mío Kurt… si, ya estoy satisfecho- y había tanta tristeza en su mirada verde como en el cielo gris y tomando sus cosas comenzaba a vestirse con dedos temblorosos y a medio vestir salía del dormitorio sin mirarlo.
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Kurt con la mirada clavada en el techo no podía creer lo que había escuchado, atónito y adolorido aún, era incapaz de moverse, tratando de comprender las palabras de Drake, pero en cuanto sintió la puerta del dormitorio cerrándose reaccionó, se marchaba y no se lo permitiría, no ahora, pero atado aún de las piernas tardó algunos minutos en desatarse y fue un apenas poder estar en pie y olvidándose de todo salir tras él, lo alcanzó cuando llegaba a la puerta de la suite para abrirla y estrechándolo de la cintura se pegó a él -no te vayas- y era un ruego -por eso si puedo rogar, si quieres me arrodillo y te suplico que no te vayas Drake… te amo…- y al fin Drake lloró y no las ocultó cuando Kurt lo giró y lo besó. El amor, el dolor y la locura los unía ahora y si Kurt estaba dispuesto a rogar por él, Drake estaba dispuesto a perdonar.
“Cuando más abatido me siento por tu indiferencia y tu rechazo, apelo a mi autoestima para darme cuenta que hay cosas hermosas en la vida que tienen un valor inconmensurable en comparación con tu desprecio… Es por eso que te sigo amando”
Notas: vaya si que quedó raro jijijiji de seguro me mandan al psiquiátrico XD
Quizás nunca debí salir de el??
Dedicado a mis tesoros: mi cómplice, amiga, confidente Marce y mi niño hermoso Alex, los quiero mucho!!!!! No saben lo feliz que estoy de haberlos conocido y tenerlos como mis amigos
También saludar a mi bombón Nikie que estuvo de cumpleaños y lo pasó enfermita, este es mi humilde regalo, de seguro no te sorprende mi locura, luego de tantos años leyéndonos ya estamos curadas de espanto. FELIZ CUMPLEAÑOS NIKIE Y FELICITACIONES POR TU LIBRO!!!!!!!!!! Ya verás que me las arreglaré para poder tenerlo!! Un beso enorme
Kam
KAMUI JUNIO 2009