AMISTAD
por Denisse
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Camus se encontraba mirando a través de la ventana del templo de Leo.. estaba teniendo un momento difícil escuchando las continuas divagaciones de los otros Caballeros, su mejor amigo aún no llegaba a la reunión cosa que lo extrañaba, desde siempre Milo había sido muy puntual en éste tipo de cosas.
Aiolia levantó una copa sorprendiendo a Camus
-Por el Caballero de Escorpión, que no nos ha podido honrar con su presencia –Todos los otros Caballeros rieron ante el jocoso comentario del Santo de Leo
-Quién dice que no os honraría? –Dijo Milo algo divertido
Todos los ojos se posaron en Milo quien miraba a Aiolia profundamente
-No me mires con ese rostro de conquistador! –Aiolia se acercó a Milo y puso sus manos alrededor de su cintura.
-Pues seducirte a ti, no sería nada difícil –Milo rió
Todos sabían que eso no era del todo cierto, la bisexualidad de Milo era bien sabida por todos, él como los Escorpiones atrapaba a su presa para luego abandonarla, era de carácter misterioso y seductor, ese velo era tan solo roto por su mejor amigo y confidente... Camus, pero entre él y Camus nunca hubo mas que una sincera amistad envidiada por muchos ya que era muy extraño que dos caballeros se volvieran tan amigos.. es mas, ningún Caballero era realmente amigo da nadie y ellos eran un ejemplo digno de envidiar, todos pensaban que ellos pelearían tarde o temprano por su diferencia de personalidades pero hasta ahora nada había pasado de alguna rencilla tonta ocasionada por la poca paciencia de Camus y la gran habilidad de exasperar de Milo.
Por su parte Aiolia era divertido y carente de misterio, pero su sentido de la justicia era bien conocido por todos, él era el típico héroe, un Robin Hood, odiaba la injusticia pero su sentido del humor a veces rallaba en lo sarcástico y un poco en lo perverso, lo que le daba un cierto aire de niño juguetón
-En serio crees poder seducirme? –Aiolia preguntó curioso, él hasta ahora no se había sentido atraído por los hombres
-Sí, eso creo.. mira la cara de bobo con la que te me has quedado mirando –Milo sonrió y Aiolia se encogió un poco
-Pues la verdad es que al verte se me olvida que me gustan solo las mujeres –Respondió Aiolia mirando fijamente a Milo
Todos supieron que era verdad, bastaba una sola mirada de Milo y el más sobrio de los caballeros caía preso irremediablemente.. seducido y luego destrozado por el Escorpión.
Para todo el que no conociese a Milo, le parecía un muchacho vacío, sin capacidad de sentir amor verdadero... cosa que en cierta forma era cierta, Milo se enamoró una vez, así lo gritó un día entre lágrimas en un estado lamentable en la fiesta del Patriarca, pero nadie supo quien pudo destrozar el corazón de Milo de ese modo, salvo Camus, quien jamás se dignó a compartir ese secreto con ninguno de ellos.. por mas que se lo preguntaron curiosos todos los Caballeros durante meses.
Ese día Camus se llevó a Milo entre lágrimas y por una vez se pudo ver la enorme humanidad que embargaba al seductor caballero de Escorpión.
-Si quieres podemos divertirnos –Milo sonrió bellamente
-Podría decir que sí
Eso fue un impacto.. Aiolia y Milo como pareja.. el Caballero de Escorpión dejaría a Aiolia luego de una noche de pasión.. y era bien conocido que Aiolia era un enamorado nato, lo mas probable era que sus sentimientos se enredasen y Milo lo sabía.
-Será en otra ocasión –Milo sonrió y se retiró hasta donde se encontraba Camus
-No soy tan apetecible para ti! –Gritó Aiolia a las espaldas de Milo
La situación se había puesto un poco tensa.. era obvio que Aiolia era muy apuesto y que Milo trataba de no lastimarle, debajo de esa mirada divertida.. ademanes seductores y aura misteriosa, se encontraba un muchacho que conocía lo que era amar, y solo un ciego no se dará cuenta de que Milo no quería que Aiolia se involucrara sentimentalmente con él, ya que no sería capaz de corresponderle.
-Si lo eres, pero no tengo tiempo hoy –Respondió Milo poniéndose repentinamente serio
-Acaso para él si tienes tiempo –Aiolia señaló a Camus con dedo acusador
El asunto se había tornado serio y ahora eran visibles los sentimientos de Aiolia hacia Milo
-Nosotros sólo somos amigos –Camus respondió serio y un poco apartado
De repente la puerta del templó se cerró estrepitosamente y Camus que estaba en la ventana observó que fue Shaka quien se había marchado
Milo observó la puerta con algo de tristeza pero retomó su postura erguida en un segundo y se acercó a Aiolia con paso firme.. Su ancha camisa de seda ondeaba junto con sus brillantes cabellos azul oscuro, su piel ligeramente bronceada bañada por los rayos de Luna era sorprendentemente seductora y esos pantalones de cuero negro lo hacían ver salido de un sueño de Dioses, Aiolia palideció levemente...
Milo posó sus labios en el oído de Aiolia y susurró algo, a lo que él respondió
-No –y bajó la mirada
Milo tomó sus manos mostrando algo de sincera humanidad tan poco característica en él.. dejó a un lado su mascara y depositó un suave beso en los labios de Aiolia quien cerró sus ojos desconcertado
Luego del beso que todos admiraron con algo de envidia, Aiolia sonrió
-Que continúe la fiesta!
Los Caballeros observaron que Aiolia tenía lágrimas en los ojos pero se las limpió salvajemente mientras se juntó para reír con Aldebarán
Milo se acercó a Camus y con una expresión seria le dijo
-Vamonos por favor –Camus no se hizo de rogar
-De acuerdo
Ambos caballeros salieron del templo de Leo haciéndose notar un poco, cuando ya se encontraban lejos del santuario de Leo y dirigiéndose al de Camus éste se atrevió a cuestionar a su amigo
-Qué le dijiste a Aiolia para dejarle en ese estado?
-Solo la verdad amigo –Milo sonrió amargamente
-Qué verdad?
-Le dije que a mi me gustaba mucho, pero que no lo amaba.. que lo consideraba demasiado importante como para lastimarlo, pero que si quería ser simplemente un juego yo estaría de acuerdo a sus deseos
-El respondió que no
-Me lo imaginé
De repente el semblante de Milo se tornó triste y miró a Camus con unos ojos que denotaban tristeza y confusión
-Yo.. yo.. nunca quise enamorar a nadie... solo me divertía
-Esas cosas pasan –Camus abrazó a Milo protectoramente como no la había hecho con nadie en su vida
-Detesto el amor Camus,.. yo jamás quise lastimar a Aiolia.., él es tan niño, tan alegre, tan fuerte y justo.. quien soy yo... tan fatuo y sin corazón, para merecer el amor de alguien tan bueno y no poder corresponderlo
Milo tenía lágrimas en sus ojos y Camus no supo que contestar a eso
-Tú eres especial Milo, yo te conozco mas que nadie y puedo decirte que mereces el amor de cualquiera
-Eso no es verdad y tú lo sabes.. yo juego con los sentimientos de la gente y me pregunto si es verdad eso que dicen a mis espaldas –Milo bajó el rostro apenado
-Que cosa? –Camus se estaba alterando.. en su serio semblante había preocupación.. no revocaba un momento en donde hubiese visto a su amigo en tanto dolor, después de EL
-Que yo ya no puedo amar
Milo y Camus llegaron al templo de acuario y se despidieron.. Milo tuvo que hacer un gran esfuerzo para que Camus lo dejase ir
-Milo.. está lloviendo, puedes resfriarte! –Camus no sabía como mas retenerle
-Mi templo está muy cerca del tuyo.. no me detendré
-Milo, la verdad es que no quiero dejarte ir en ese estado –Gritó Camus para hacerse oír por sobre un trueno
-No te preocupes por mí.. estaré bien –respondió Milo luciendo una brillante sonrisa mientras sendos chorros de agua bajaban por su cabello
Camus suspiró derrotado y posó un beso sobre la frente de Milo y éste cerró los ojos al contacto
-Ve en paz.. amigo mío
-Gracias Camus
Milo caminaba bajo la lluvia en dirección a su templo cuando su vista se posó en un joven alto con sorprendente cabellera rubia.... Milo supo que era Shaka así que apresuró el paso pero fue muy tarde, Shaka ya lo había sentido.. no por nada era el Santo mas cercano a Dios y se giró hacia él.
-Milo!, como terminó tu encuentro con Aiolia –Shaka se encontraba serio y algo de dolor se notaba en su voz
-Por que te interesa? –La voz de Milo sonó triste e insegura
-No lo sé –Shaka se giró y comenzó a alejarse
-ESPERA!!! –Gritó Milo de pronto
El templo de Camus estaba muy cerca del lugar donde Milo había gritado y logró escucharle.. se puso en pie como por un resorte y salió esperando cualquier cosa.. al llegar vio a Milo en un estado deplorable.. como solo EL podía dejarlo, era increíble como la armazón de confianza y seguridad de Milo era totalmente inútil ante el Santo de Virgo, su antiguo amor
Camus se sintió un intruso en esa conversación pero escondió su cosmos lo mas que pudo ya que Milo en su estado no lo sentiría, pero Shaka si podría hacerlo... el maldito estaba tan... calmado
Shaka sonreía levemente a Milo
-Esperar?, acaso hay algo que quieras tratar conmigo
-Sha..ka.. por qué? –Gruesas lágrimas caían por los ojos de Milo y Camus pudo observar que la sonrisa de Shaka desapareció
-No lo sé.. yo no soy la persona a la que debes amar
-Déjame decidir eso.. por favor, déjame hacerlo –Milo sonaba tan diferente y vulnerable
Camus sintió furia hacia Shaka y algo de dolor.. él sentía que Milo sufría y no quería que nada lo hiciera sentir así, deseaba protegerlo... ¿protegerlo?.. acaso él estaba enamorado de su mejor amigo, había caído bajo el encanto de Escorpión como todos lo habían hecho aunque sea una vez
Shaka miró a Milo con ternura y levitó hacia donde él se encontraba
-Yo no puedo amarte.. ya lo hice una vez seducido por tus encantos, pero tú eres muy complejo para mí, yo busco paz, redención y tú me hacías demasiado feliz
-Está mal el que te haga feliz? –Milo quiso tocar a Shaka pero éste se alejó
-Soy diferente a todos y puedo saber lo que pasará en el futuro
-Qué pasará Shaka.. dímelo, porque no te entiendo
-Tú amas a alguien... y no soy yo
Shaka se giró y Camus pudo ver que había lágrimas en sus ojos.. muchas preguntas nacieron en su cabeza ¿A quién ama Milo? ¿Shaka lo dejó para que Milo no le deje primero? ¿Shaka aún ama a Milo?
-Cómo puedes saber que no te amo..? –Milo calló de rodillas suplicante
-Cierra los ojos y piensa en un nombre –Dijo Shaka sin mirarle
Milo cerró los ojos y al abrirlos Camus notó el semblante confundido de su amigo
-Ese nombre no era el mío –Shaka se fue y Milo quedó de rodillas llorando
Pasaron unos interminables minutos en que las continuas sacudidas de Milo y los temblores se volvieron insoportables para Camus... quiso reconfortarlo.. pero no supo como, de repente milo se derrumbó totalmente desmayado y Camus corrió a su encuentro
Se acercó a Milo lentamente y lo tomó entre sus brazos cargado... las lágrimas seguían saliendo pero los ojos de Milo estaban herméticamente cerrados.
Camus llegó rápidamente a su templo y colocó a Milo sobre su cama y lo desvistió para que no pescara un resfriado... Milo era hermoso y Camus se estremeció sintiéndose sucio al saciar su vista y deseos mirando de ESA forma a su amigo.
Los ojos de Milo comenzaron a abrirse y se encontró totalmente desnudo en el templo de Acuario mientras Camus lo miraba tiernamente.
Milo estaba acostumbrado a hacer aspaviento de su hermoso cuerpo y de que con gusto se ofrecería a enseñárselo a cualquiera que desease admirar la perfección, sin embargo al ver a Camus observarle desnudo se sintió muy nervioso y se cubrió con la manta al notarse totalmente sonrojado
-Nunca pensé que al gran Milo le molestara que lo observasen desnudo –Camus sonrió
-Cómo llegué aquí? –Milo se sentó confundido en la cama aún tapando sus partes íntimas
-Te encontré tirado cerca de mi templo y me preocupé –Mintió Camus
Camus sonó seco y frío pero su mirada indicaba otra cosa.. preocupación y ...cariño
-Gracias Camus
-De nada Milo
Camus se sentó en la cama al lado de su amigo y su mano resbaló muy cerca de la entrepierna de éste
-Si quieres tocarme tan solo debes pedírmelo –Bromeó Milo volviendo a su sentido del humor habitual, pero una mirada triste atenazaba su alma
-No me creo tan afortunado –Contestó Camus siguiéndole el juego
-En serio.. puedes hacerlo –Milo sonrió pero de repente su sonrisa se volvió piedra cuando Camus bajó su ligera mano hacia su entrepierna
-Ca..Camus.. qué haces?
-Dijiste que podía –Camus habló seriamente y palpó cada centímetro de la pieza de Milo viendo como éste cerraba sus ojos y se aceleraba su respiración
Las manos de Camus nunca habían tocado a un hombre de esa manera.. él había estado con algunas mujeres, pero la sensación de tocar la entrepierna de Milo era mucho mas excitante y especial que cualquier otra.. en eso entendió un comentario que hizo Saga alguna vez, cuando Milo no se presentó a una de las reuniones ( Milo hace que hasta el mas puritano de los hombres olvide su sexualidad al encontrarse a su lado.. es la seducción hecha carne), Camus sonrió ese día al imaginarse la cara que pondría Milo al enterarse de eso.. seguro y se hubiese dedicado a seducir a Saga para entretenerse un rato.
Pero ahora Milo se encontraba frágil y era él quien le estaba seduciendo.. tocándolo de esa manera.. Camus separó su mano de la entrepierna de Milo y éste reaccionó lanzando un lastimero quejido y abriendo sus hermosos ojos azules que tenía cerrados debido al placer
-Por qué lo hiciste? –Milo lo observaba confundido
-Sentí curiosidad
-Ah.. –Milo bajó el rostro y se tapo aún mas avergonzado.. se notó dolor en su mirada
-Te molestó que lo hiciera?
-No, solo me sorprendió
La sorpresa de Milo era justificada.. Camus nunca se había interesado en hombres, Afrodita se le insinuó una vez y Camus lo observó con asco.. incluso cuando Milo le contaba sobre algún chico hermoso, se podía notar la turbación en su rostro
Camus se reprendió mentalmente por haber hecho algo así, él sabía que Milo estaba frágil y él había osado tocarle... ahora Milo lo observaba con cierta confusión y tristeza en su rostro.. él había comprendido sus sentimientos hacia el Santo de Escorpión, pero el tocarlo de ese modo no era la mejor forma de declararlos... Milo lo veía como un hermano y él se sentía sucio e hipócrita al sentir esto por él, cuando tantas veces había demostrado estar en contra de la bisexualidad de su joven amigo, aún cuando eso era realmente normal en el Santuario
Luego de unos buenos veinte minutos de silencio Milo decidió hablar
-Camus.. tú.. –Milo no pudo continuar
-Dime
-Tú te sentiste atraído por mi alguna vez? –Milo miró fijamente a Camus
-Si
-No te importa que sea un hombre?
-No Milo.. me pareces irresistible –Camus sonrió ligeramente
Milo bajó la mirada.. parecía que su siguiente pregunta era arrancada del alma
-Pero. No me quieres verdad?.. solo soy alguien que seduce a las personas pero que no se hace amar –Un par de lágrimas bajaron por el rostro de Milo
-Milo.. mira.. Aiolia se sintió mas que atraído por ti... eso demuestra que si puedes ser amado
-Pero las dos personas a las que yo he amado.. me han tomado como un juego o una forma para satisfacer su curiosidad – La mirada de Milo se dirigió a Camus y éste comprendió todo
Milo se le había declarado... Milo había dicho que le amaba y él no sabía que responder, quiso reconfortarlo y decirle que tocarlo había sido mas que curiosidad.. era amor reprimido, ansias de poseerlo.. pero no pudo articular palabra ante sus ojos tristes
-Será mejor que me valla –Milo dejó caer la sábana y se vistió lentamente frente a un Camus que no podía dejar de contemplarlo .. habían sido siempre amigos, casi hermanos.. había sentido las tristezas de Milo como suyas al igual que las alegrías pero a ahora ese concepto había cambiado en su mente.. lo amaba..
-Milo.. no te vallas... por favor quédate
-No deseo ser una molestia.. no quiero tu lástima ni tu consuelo, yo sé bien lo que soy.. esa es mi constelación.. un escorpión no puede ser amado
Milo se levantó a medio vestir y Camus pudo observar sus largas piernas temblar al levantarse
-Aún estás débil
-Puedo caminar –Fue la seca respuesta de Milo
-Milo... duerme conmigo
Milo se detuvo en seco y observó al normalmente serio Camus luciendo una sonrisa tierna y llena de deseo... nunca había visto a su amigo mirarle de aquella forma.. no supo que pensar... el cambio de tema fue tan sorpresivo.
-Sé que lo que voy a decir suena extraño.. pero, no quiero que me lastimen, yo no siento curiosidad y esto que siento por ti no es un juego... –Milo tenía lágrimas en sus ojos
-Yo no soy como tú, Milo –Camus se giró dolido.. había puesto mucho en sus palabras y Milo lo tomó como un juego, él deseó entregarse a Milo y el osó pensar que era por diversión
-Estás diciendo que me quieres? –Milo tenía que asegurarse
-Con toda mi alma, idiota –Camus no pudo creer que Milo todavía no lo entendiese
-Gracias... –Milo cerró sus ojos y se dejó caer en la cama
Camus se sentó a su lado y lo besó tiernamente sintiendo un escalofrío al ver el rostro de Milo tan cerca del suyo.
Esa noche ambos se entregaron en cuerpo y alma mientras que Shaka desde su templo sintió los cosmos de Milo y Camus fundirse conciente de que por fin había perdido al ser amado.. se sentó lentamente y cerró sus ojos al dolor.
FIN